Aquí la pinada lo condiciona todo. Los árboles son la primera causa de microcortes en instalaciones de satélite, y en Guardamar hay que contar con ellos desde el principio.
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Guardamar tiene una característica que lo hace distinto a casi cualquier otro municipio de la costa: la pinada. Ese bosque de pino carrasco plantado hace más de un siglo para fijar las dunas es la seña de identidad del pueblo, y también la principal complicación técnica a la hora de instalar internet por satélite.
Starlink necesita mantener contacto constante con satélites de órbita baja que cruzan el cielo de un lado a otro. No basta con "ver" un trozo de cielo: la antena tiene que seguirlos mientras se desplazan, y por eso necesita una porción amplia y despejada.
Una copa de pino no bloquea la señal todo el tiempo. La bloquea justo en el instante en que el satélite activo pasa por detrás de ella. El resultado son microcortes de unos segundos, intermitentes y aparentemente aleatorios: la videollamada se congela, la conexión vuelve, y diez minutos después se repite. El usuario acaba pensando que el servicio es malo cuando el problema es dónde está puesta la antena.
Hay dos agravantes específicos de aquí. El primero es que los árboles crecen: una ubicación que hoy está justa, en tres años deja de funcionar. El segundo es que buena parte del arbolado de la pinada está protegido, así que podar no siempre es una opción legal. Por eso aquí el estudio de cielo previo no es un trámite: es lo que decide si la instalación va a funcionar o no.
🌳 Qué hacemos cuando hay arbolado
Medimos la obstrucción real desde varios puntos candidatos de la parcela y elegimos el que deja mayor margen, contando con el crecimiento futuro. Si hace falta ganar altura, planteamos mástil en vez de pedirle que tale. Y si en ningún punto viable sale un resultado fiable, se lo decimos antes de cobrar la instalación.
Tierra adentro cambia el escenario por completo. Entre Guardamar, Rojales y Almoradí se extiende la huerta de la Vega Baja: parcelas agrícolas, casas de campo y explotaciones alejadas del casco urbano donde llevar una línea fija resulta caro o directamente inviable.
Es el caso de uso donde Starlink brilla de verdad, y donde además suele haber una necesidad añadida: vigilar la finca cuando no hay nadie. Cámaras, control de riego, sensores de depósito. Todo eso requiere poder conectarse desde fuera, y ahí aparece el obstáculo del CGNAT — Starlink no entrega IP pública, así que por defecto no podrá acceder a nada de eso en remoto. Lo resolvemos con un túnel dedicado.
→ Cómo se obtiene IP pública fija sobre Starlink
Guardamar vive una fuerte estacionalidad, y hay instalaciones —campings, negocios de playa, alojamientos turísticos— que necesitan capacidad real en verano y poco el resto del año. Para esos casos conviene dimensionar bien desde el principio: no es lo mismo dar servicio a una vivienda que a decenas de usuarios simultáneos, y ahí la conversación deja de ser solo sobre la antena y pasa a ser sobre la red que cuelga de ella.
Estamos en Torrevieja, a un cuarto de hora largo por la N-332, así que Guardamar entra dentro de nuestra zona de respuesta rápida: normalmente el mismo día o el siguiente.
Depende de cuánto cielo dejen libre y desde qué punto de la parcela. No todos los casos con arbolado son inviables: muchas veces basta con desplazar la antena unos metros o ganar altura con un mástil. Lo que no se puede es decidirlo a ojo, y por eso hacemos un estudio de obstrucciones antes de presupuestar. Si no hay ninguna ubicación con garantías, se lo decimos y no instalamos.
Intentamos evitarlo siempre, y en Guardamar con más motivo: buena parte del arbolado de la pinada está protegido y podar no siempre es legal. Nuestra primera opción es buscar otra ubicación o ganar altura con un mástil. Si aun así la única solución pasara por una poda, se lo planteamos para que usted valore si tiene permiso, nunca lo damos por hecho.
Es el síntoma clásico de una obstrucción parcial. Un árbol o un obstáculo tapa una franja concreta del cielo y la conexión solo cae en el momento en que el satélite activo pasa por detrás. Por eso parece aleatorio. Se diagnostica midiendo la obstrucción desde el punto de montaje, y casi siempre se resuelve reubicando la antena.
Sí, ese es precisamente el escenario donde Starlink tiene más sentido: parcelas alejadas del casco urbano donde tender línea fija sale caro o no es viable. Si además necesita cámaras o control de riego accesibles desde fuera, habrá que añadir IP pública fija, porque Starlink por defecto no la proporciona.
Puede servir, pero hay que dimensionarlo bien. Dar servicio a decenas de usuarios simultáneos no es lo mismo que a una vivienda, y el cuello de botella suele estar en la red que cuelga de la antena más que en la antena misma. Lo estudiamos según el aforo real y le decimos con franqueza qué se puede esperar.
Hacemos el estudio de obstrucciones sin coste. Si no hay una ubicación con garantías, se lo decimos antes de instalar nada.
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